La apuesta de España por el aislamiento térmico y la sostenibilidad a nivel energético ha ido en aumento a lo largo de los años. Con lo cual, el Gobierno ha ido aprobando subvenciones y deducciones en la declaración de la Renta a aquellos propietarios que decidan mejorar la eficiencia energética de sus viviendas.
Una de estas ayudas es una subvención directa de 15.000 euros diseñada para combatir el aumento de coste de vida y fomentar la sostenibilidad. Así, busca aliviar el bolsillo de los españoles permitiéndoles costear reformas que reduzcan el gasto de la calefacción y el aire acondicionado.
Así, cumpliendo los requisitos, se abre una ventana de oportunidad para transformar los hogares españoles en espacios más eficientes sin que el coste de la obra suponga una barrera económica infranqueable.
¿Cómo consigo los 15.000€?
La iniciativa detrás de esta ayuda viene del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana que ha creado un programa para subvencionar las
obras o actuaciones de mejora de la eficiencia energética en las viviendas.
Para acceder a las subvenciones más altas que cubren entre el 40%, el 80% y en algunos casos hasta el 100%; hay que demostrar una mejora real en la vivienda.
Por lo general, se pide reducir el consumo de energía primaria no renovable en al menos un 30%. En algunas zonas también se exige reducir la demanda de calefacción y refrigeración entre un 25% y un 35%, lo que se puede conseguir mediante aislamiento de fachadas o cambio de ventanas.
También, es obligatorio presentar un Certificado de Eficiencia Energética tanto antes como después de la reforma, para hacer la comparación y acreditar este verdadero salto al ahorro.
Ahora bien, el importe de la subvención directa varía dependiendo del ahorro, con lo cual cuanto mayor sea el ahorro, mayor será la cuantía. Así, el abanico va desde unos 3.000 euros para reformas pequeñas hasta los 15.000 euros por rehabilitaciones profundas.
Por otro lado, estas ayudas pueden estar exentas de tributar en el Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas y se puede complementar con deducciones fiscales en la declaración de la Renta de hasta el 60% del coste no subvencionado.
Así, reformas como instalar sistemas de aislamiento térmico exterior en fachadas, aislamiento de tejados o suelos; cambio de ventanas antiguas por otras de altas prestaciones o la sustitución de calderas de gas o gasoil por sistemas eficientes como la aerotermia o biomasa; suelen ser reformas grandes con lo cual podrían calificar para la subvención de 15.000 euros.
Para solicitar esta subvención la vivienda debe ser el domicilio habitual y permanente de los propietarios o arrendatarios. Además, si las reformas las lleva a cabo una comunidad de vecinos en un edificio, en la mayoría de las comunidades se suele exigir que haya sido construido antes del año 2.000 o 2.006.
Así, esta subvención puede ser solicitada por propietarios particulares, comunidades de vecinos o incluso inquilinos si cuentan con la autorización del dueño.
Para conseguir dicha subvención es recomendable contar con un gestor que se encargue de la parte administrativa del asunto, además es preciso contar con un proyecto o memoria hecha por un arquitecto o técnico. Así, finalmente, aunque los fondos sean estatales, la gestión se realiza a través de las oficinas de vivienda de cada comunidad autónoma.